Las joyas han sido utilizadas desde la antigüedad en todas las culturas como adorno, como un signo de posición social, rango oficial o de creencias religiosas. Hombres y mujeres las han utilizado a través de la historia y tanto las técnicas de fabricación, como los materiales y diseños, han evolucionado y se han adaptado  a cada época.

Texto: María José Domínguez-Rattan || Fotografías: Ignacio G. León- Páez

Si entramos al aspecto práctico y funcional de las joyas, resulta imprescindible poseer ciertas piezas de joyería básicas, ya sean collares, aretes, pulseras o anillos, al igual que tenemos en nuestro armario prendas elementales de vestir como:  pantalones, vestidos y blusas.

  • Perlas

Dentro de estas piezas básicas, un juego de perlas es una pieza fundamental en el joyero de toda mujer, debido a que funciona en cualquier ocasión, tanto en el día como en la noche. Las perlas siguen siendo la gema clásica por excelencia ya que no pasan de moda y siempre reflejan elegancia. Podemos variar la dimensión y el color de las perlas dependiendo del vestuario que decidamos utilizar.

  • Collar

Los collares no solo cumplen la función de complementar un atuendo o resaltarlo, sino que también pueden estilizar el cuello, realzar el rostro y mejorar la forma en que se perciben las proporciones de nuestro cuerpo, como por ejemplo disimular unos senos pequeños con un collar corto y voluminoso o crear el efecto de alargar un cuello corto y ancho al usar un collar largo.

  • Anillos

Las pulseras y anillos son el accesorio ideal para complementar blusas o vestidos con formas elaboradas o estampados en el área cercana al cuello, que no permiten usar un collar.

Ahora las mujeres buscan piezas versátiles, collares que se puedan utilizar en distintos largos o diferentes posiciones, o collares que se convierten en pulseras, en fin, cuanto más versátil sea una pieza, más posibilidades de combinación nos brinda. En el joyero es imprescindible tener piezas multifuncionales que nos sirvan para diferentes ocasiones y nos combinen con la mayoría de nuestra ropa pero además, que favorezcan nuestras proporciones para que nos hagan lucir aún mejor.