Texto: Alicia Zamora M.

El Paisaje o pintura de paisaje como género artístico, encuentra en nuestros países una gran aceptación en cuanto va a reflejar muchos aspectos asociados a su identidad nacional, sus culturas,sus actividades productivas,  sus idiosincrasias y sus valores. En nuestra región nace como hijo de las tendencias artísticas de principios del siglo pasado, asociadas al impresionismo y al postimpresionismo impulsado en Europa. En ello ayuda indudablemente la riqueza de la luz y el color del trópico, su abundante y exótica naturaleza, el colorido de sus tierras cultivadas y hasta la policromía en la  vestimenta de los nativos indígenas, así como la del espíritu de sus caribeños negros.

Dinorah Bolandi

Inicialmente, el Paisaje fue ejecutado técnicamente a través de pinturas al óleo y acuarelas con los estilos propios de cada artista, según fuera su formación académica o empírica; incluso su procedencia o nacionalidad. Conforme los artistas evolucionan en el ámbito local o más allá de éste, el Paisaje como género, es representado cada vez de formas más sintéticas, complejas y diversas, echando mano a más técnicas y recursos expresivos como el dibujo, el grabado y la fotografía artística.

Del paisaje que representa escenas de la naturaleza con montañas, bosques, ríos, playas, volcanes, valles, mares, lagos y otros, se transita hacia otros semirurales o urbanos con detalles de calles, edificios, pobladores, animales domésticos, y actividades productivas entre muchos temas. En Costa Rica entre los pintores paisajistas más destacados de esta etapa se encuentran: Teodorico Quirós, Fausto Pacheco, Manuel de la Cruz González, Francisco Amighetti, Pedro Ortiz (de origen nicaragüense), Margarita Bertheau y Dinorah Bolandi. En Guatemala, Carlos Mérida, Miguel Ángel Ríos, José Luis Álvarez y quienes fundaran el Grupo Triana en 1928: Oscar Morúa, Antonio Tejeda, Ovidio Rodas, Rigoberto Iglesias, Leopoldo Alcaín y Jaime Arimany. En Honduras: Mario Castillo, Ricardo Aguilar y José Antonio Velázquez. En El Salvador: Pedro Ángel Espinoza, entre otros.

Manuel de la Cruz

Aparecen también el paisaje onírico, ese en el que se viaja en los sueños (Manuel Adán Vásquez de Panamá). El paisaje surrealista, el místico, el del realismo mágico (Luisa González de Sáenz de Costa Rica; Mario Agüero y Abel Vargas de Nicaragua).  Después de los años 60, con la influencia de las nuevas tendencias de la época, se introduce el Paisaje Abstracto (Manuel de la Cruz González y Felo García de Costa Rica). Conforme avanza la segunda parte del siglo XX, a  través del paisaje los artistas también llegarían a representar problemáticas sociales: zonas marginales, zonas de guerra, zonas devastadas por la explotación de los recursos naturales y muchos otros del contexto sociopolítico de cada país de la región.

En Costa Rica, Rafael Ángel –Felo García- pinta los Paisajes de Tugurios. En Panamá, Carlos Alberto González Palomillo, con una profunda fuerza expresionista, exalta en sus murales su  carácter nacionalista y contestatario a favor de los oprimidos, así como sus luchas y esperanzas. Igualmente en El Salvador, artistas como Alejandro Aróstegui y César Izquierdo, comprometen su pintura con causas políticas como muchos de sus contemporáneos en esos años.

En el arte contemporáneo reciente, el Paisaje sigue siendo de gran interés para los artistas, ya sea desde una óptica tradicional con vistas panorámicas o detalladas de escenarios naturales con la idílica y melancólica casa campesina (incluso de adobe que ya prácticamente no existe); hasta las nuevas propuestas que apuestan más hacia lo urbano en su infinidad de dinámicas y ángulos de percepción o vivencias.

Teodorico Quirós

Un ejemplo muy rico en este sentido fue la exposición titulada “La Ciudad de los otros: deseos, fantasías y miedos desde la urbe”; llevada a cabo hacia finales del año pasado en los Museos del Banco Central de Costa Rica, cuya investigación y curaduría estuvo a cargo de María José Monge.  Su abordaje histórico, conceptual y técnico prácticamente recorre todos los momentos que han caracterizado este género sobre la pintura del Paisaje en este país, dejando en los espectadores diversas inquietudes y en el caso de los artistas, planteamientos sugerentes para continuar desarrollándolo.