El joven talento de Daniel Moreira se presenta siempre puntual a su atelier, listo para crear mundos nuevos con sus diseños, inspirado en lo espontáneo, su habilidoso trabajo se muestra en colecciones con una perfección opulenta al detalle.

Texto: Mariana Sáenz Mora || Retrato: Catalina Delgado || Fotografías: Cortesía del artista

La historia de Costa Rica, las características de las culturas extranjeras siempre han tenido un poder de inspiración para Daniel Moreira, diseñador de moda costarricense, un creador meticuloso lleno de fantasías. Algunas de las colecciones de Daniel han jugado con los contrastes de la cultura japonesa o con paisajes  bucólicos del viejo oeste, como su más reciente colección “Caballo sin nombre”.

Hilo a hilo, esas quimeras dan vida a vestidos con una personalidad poderosa y dominante, se convierte en arte, en piezas de deseo, hablan por sí solas. Una fusión inmaculadamente bien lograda entre lo elegante , lo romántico y lo vanguardista.

“Uso muchísimos materiales, lentejuelas, mayas, chiffon, tul, organza, es que todo tipo de materia, que pueda traducir en idea lo utilizo”, dice Moreira, quien sorprende siempre con una declaratoria pura de texturas, las mismas que visten el espíritu versátil de una mujer poderosa y decidida, como la musa imaginaria que le inspira. Esa misma que le habla al oído mientras traza líneas en un papel o pasa puntadas perfectas sobre la tela. Lo que se requiere para vestir sus diseños es personalidad, la ligereza la asienta la caída y la libertad de sus diseños.